domingo, abril 12, 2009

Quitar las sábanas

Cambiar las sábanas, quitar la funda de las almohadas. Abrir la ventana, que entre la luz. Encender la máquina del café. Un avión sale dentro de una hora. Que entre luz, que entre aire, que se vayan el olor y el recuerdo de ella.

Llego al laboratorio, prendo el portatil, y me acaba de llegar este correo electrónico:

«As we grow up, we learn that even the one person that wasn't supposed to ever let you down probably will. You will have your heart broken probably more than once and it's harder every time. You'll break hearts too, so remember how it felt when yours was broken. You'll fight with your best friend. You'll blame a new love for things an old one did. You'll cry because time is passing too fast, and you'll eventually lose someone you love. So take too many pictures, laugh too much, and love like you've never been hurt because every sixty seconds you spend upset is a minute of happiness you'll never get back. So send this to all of your friends in the next 5 minutes and a miracle will happen tonight. Forward if you want to - wise words can never be heard too many times».

Contemporáneamente, otra persona, me manda ese otro correo (¿lo hacen adrede?):

«No dejes nunca al q te ama x aquel q te gusta porque ese que te gusta te dejara por ese que ama. Esta noche a media noche tu amor verdadero se va a dar cuenta que te ama........algo te va a pasar entre las 1 y las 2 .
Mañana esten listos para el shock mas grande de su vida si rompen esta cadena, van a tener mala suerte en el amor x proximos años. Envia esto a 15 personas en 15 minutos».

No mandaré ningún e-mail a nadie. Volveré a casa, colgaré las sábanas, cerraré la ventana. El olor habrá desaparecido de las prendas y de la cama, pero el recuerdo de ella seguirá allí.